05 LEAL A MI
Algunas otras letras que podrás leer en mi próximo libro.
Por mucho tiempo y en muchas personas busqué mi lugar seguro. Me conté el cuento de que ahí estaba, de que así se debía sentir. Calle a esa vocecita que me hablaba tratando de ayudarme, de ayudar a quien estuviera a mi lado, de muchas formas y a través de infinidad de señales me decía: No Valeria, él no es tu lugar seguro, así no se siente ni se ve la seguridad, esta responsabilidad no le corresponde a nadie más que a ti, pero la obligación se sentía tan grande y me daba tanto miedo que se la di a otra persona sin preguntar, sin pensar que él también era responsable sí mismo, de encontrarse y cuidarse porque al yo no poder darme este espacio y exigírselo a alguien más entonces no existía un intercambio, yo no podía ofrecerle un lugar seguro a él. No podía ver que esas personas también buscaban un lugar seguro en mí y trataban de encontrar de alguna manera en otro lugar esto para ellos o para mí, quizá para ambos.
Con el tiempo la vida me puso en situaciones en donde la catarsis fue obligada, en otras buscadas y elegida por mí, con estas seguí creciendo, lo sigo haciendo porque el camino es largo, es de movimiento, es profundo y es de cambios. Ahora mi lugar seguro volvió a cambiar. Ahora mi lugar seguro soy yo. Siempre estuvo ahí.
Cada vez que doy un paso a mí, a mi esencia, a mi verdad. Cada vez que con certeza, camino hacia mis sueños, construyó, avanzó. Cada vez que escucho con atención lo que mi versión de 4 años necesita, lo que la de 18 años teme y lo que la de 26 años siente. Cada vez que digo no siendo leal a mí sí. Cada vez que en medio de la crítica confío en mi potencial. Cada perdón que me he regalado y dado a quienes me han herido con o sin intención. Cada vez que antes de reaccionar respiro y me pregunto ¿De dónde viene esto? ¿Qué busca decirme? Cada vez que me permito recibir el amor de quienes me rodean. Cada vez que me hago responsable de mí, de mis emociones, de mis acciones. Cada vez que me veo al espejo sin juzgar mi cuerpo y la textura de mi piel. Cada vez que voy adentro y con amor toco cada una de mis cicatrices. Cada vez que me permito sentir todo, tristeza, enojo, felicidad, confusión. Cada vez que miro al pasado y agradezco cada detalle, cada decisión, cada lugar, cada persona. Cada vez que aun con miedo hablo fuerte y claro. Cada vez que hago esto una y otra y otra vez más consciente y más presente, voy ampliando este espacio seguro que habita en mí. Y entonces la magia vuelve a suceder. Las señales se vuelven más claras. Entonces desde este lugar seguro que ahora soy, permito que quienes me rodean también lo creen y sean para ellos. Permito que quien en este momento despierta junto a mí y decide vivir su vida a mi lado también se encuentre, y juntos creamos este tercer lugar, este tercer espacio al que ambos podemos recurrir y en donde no permitirnos ser sin miedo a nada. Completos. Seguros.
Todos los días toca recordarnos que al ser leales a nosotros mismos, nuestro espacio seguro se expande y se llena de flores, de luz y de amor.
VL
IG: @leal_ati

