Febrero comenzó
Quizá esto sea un poco más para mí que para ti.
Quizá te identifiques con alguna parte o quizá no.
Quizá hoy no haga sentido, pero en algunos meses o años sí.
Quizá sean las palabras que necesita alguien que amas o alguien de quien la vida te alejó y hoy, al leer esto, su nombre resuena en tu mente tan fuerte, que hace que el corazón tambalee.
Para mí, febrero comenzó y con él espero encontrar la confianza que me habita, esa que he trabajado durante tanto tiempo y que me ha sabido bien ir moldeando, expandiendo y habitando, la misma confianza que hoy veo de lejos, la cual un día desperté desconociendo y viendo como algo lejano, algo que solo se me prestó y ahora, con algo de miedo, solo veo como espectadora. Pero dentro de mí y fuera de mí, algo sabe que es mía, toda mía. Febrero comenzó y con él el baile para recuperarla. El baile entre la luz y la sombra que soy, entre el ir y venir de lo que ya sé y toca poner a prueba todos los días.
Febrero comenzó y con él llegan probaditas de sol en medio de los días helados, donde el aire corre y solo quisiera haberme puesto un suéter más, pero que abajito del sol basta con lo que llevo puesto. Febrero comenzó y me dan ganas de ir un poco más agradecida por la vida, más abierta y más dispuesta a hacerme cargo solo de lo mío, dejar de tratar de salvar un mundo que quizá no busca que lo salve, solo que lo acompañe.
Febrero comenzó y qué bonito se siente recibirlo desde este lugar que está dividido entre algo de caos, algo de anhelo, algo de incertidumbre, pero a su vez algo de claridad, mucho amor y algo de suavidad. Entre lo que hoy es y lo que quiero que sea mañana, pero también entre lo que hoy es y lo que la vida tiene como sorpresa para mí el día de mañana.
Febrero comenzó y entró dejando de lado la nostalgia de diciembre y la presión de enero. Vino con estos aires de suerte, moviéndoselo de un lado a otro, sabiéndose diferente, sabiéndose único e incluso sintiéndose especial, como cuando se me van los minutos viendo al sol esconderse en una playa tranquila en donde yo y solo yo soy la protagonista.
Recibí a febrero y, lejos de la intención que pueda darle, solo sé que es un mes que necesito habitar desde el lugar en el que hoy estoy, con mi café en mano, mis chinos revueltos y Raúl acompañándome.
,Valeria Leal


