Océano
Me gustaría que esto solo fuera un recordatorio de lo único y personal que es un proceso.
Cuando entendí que el viaje era hacia adentro y me comprometí con el proceso lo hice esperando encontrar respuestas. Si llevas aquí un tiempo, sabes que lo encontré fue mucho más allá de lo que esperaba. Me encontré. En el ir y venir, entre el miedo y la incertidumbre, entre diferentes matices, me vi de frente. Vi mi luz.
Todo tomo un sentido diferente, un peso diferente, un rumbo diferente.
Ahora, el tiempo sigue pasando y después de pausas necesarias y otras más obligadas, cada vez que vuelvo a retomar el camino, me pregunto, ¿Esta vez que encontraré?, ahora lo hago desde una genuina y amorosa curiosidad, más que desde este lugar de desesperación y reclamo al Universo.
Porque he descubierto que la energía con la que nos cuestionamos y adentramos en nuestro océano es también la forma en que descubrimos y abrazamos los tesoros que están esperando por nosotros, la luz sigue guiando y cada pequeño paso regala algo, algo muy nuestro.
Ahora puedo entender también que para todos es totalmente diferente.
Cuando me vi ahí abajo, en medio de todo y a la vez en medio de nada alguien vino a recordarme que el viaje es particularmente único y diferente para todos y que lo que yo encontré no era precisamente lo que ibas a encontrar tú o quien estuviera en la búsqueda, el duelo, el viaje, la vida.
Me gustaría que esto solo fuera un recordatorio de lo único y personal que es un proceso, la respuesta a una misma pregunta e incluso el día a día en la misma estación del año.
A pesar de esto, de ser un camino muy nuestro, siempre estamos acompañados. Vinimos acompañados y aunque existan temporadas que se sienten más vacías, siempre terminan por llenarse, por llenarnos.
VL
IG: leal_ati

