Pertenecer
Entonces, a pesar de no ser de aquí ni de allá, entiendo que una parte mía siempre estará ahí.
Me toca entender que ahora no soy de aquí ni de allá y que a lo más temía termino por suceder, pero que por suerte hay conexiones que prevalecen y para las que el camino en doble sentido está disponible siempre.
Me toca entender que, aunque mi corazón se sienta parte de todo, muchas cosas comienzan a dejar de ser, a transformarse, comienzan poco a poco a tomar nueva forma y adaptarse, porque cuando se crea espacio entre una cosa y otra, el universo busca llenarlo, conectarlo. Poco a poco se va sustituyendo lo que se fue, aunque haya sido a unos pocos metros, porque ninguna estructura fuerte, estable y bien cimentada debe tener huecos, eso es de entenderse. De aceptarse, aunque me punce un poco el corazón, la garganta y el alma al hacerlo.
Cuando se ama un espacio, se ama desde cualquier lugar, cualquier situación y cualquier momento. Se ama desde la parte más pura de nosotros, sin reserva ni excusa, se ama deseando y buscando el bienestar eterno y genuino, entonces al verlo de lejos me permito celebrarlo y reconocer el lugar tan grande e importante que ocupa en mí. Entonces, a pesar de no ser de aquí ni de allá, entiendo que una parte mía siempre estará ahí y una parte de esa familia que va creciendo temporada tras temporada siempre tendrá espacio y lugar en mis días.

